La humanidad vive a través de una naturaleza caída.
La condición del hombre y la ilusión de la moral
La humanidad NO vive a imagen y semejanza de Dios; la humanidad vive a través de una naturaleza caída. Las personas escuchan esto y creen que tiene que ver con una buena o mala moral, pero el trasfondo es más profundo: es vivir espiritualmente muerto.
Efesios 2:1-3 — "Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados... y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás."
El Edén y la pérdida de la pureza espiritual
En el principio Dios creó el Jardín del Edén para Adán y Eva; todo era perfecto, puro e inocente, creado a imagen y semejanza de Dios.
Estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban (Génesis 2:25). Como los niños. Pero después de comer del fruto del árbol del Edén, esa pureza e inocencia se pierde.
Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales (Génesis 3:7).
Adán le dice después a Dios: Te oí en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí (Génesis 3:10).
Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses? (Génesis 3:11). Después de esto vino el castigo: vivir en desconexión con el Creador, operando a través de una naturaleza que ya no representa a Dios.
El origen de la esclavitud del pecado
El peor pecado del humano siempre ha sido la soberbia; de ahí nacen todos los demás. Desde el Edén nació el pecado cuando la serpiente les dijo a Adán y Eva que si comian de ese árbol serían "como Dios", esto significa querer ser más grande que el Creador o creer que podemos igualarlos sin consecuencia alguna.
Génesis 3:4-5 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
Creer en Dios pero no tener una relación de intimidad con Dios y seguir actuando a nuestra voluntad no es mucha diferencia de querer ser "como Dios".
El Último Adán y el camino de regreso
Dios envía a su Hijo, a Cristo, quien pasa a ser el nuevo Adán, el que vino en completa perfección para mostrarnos el camino real para regresar al Padre a través de Él.
1 Corintios 15:45 — "Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante."
Qué significa verdaderamente Nacer de Nuevo
Vivir el nuevo nacimiento no significa solamente ser obedientes con conductas morales ante la sociedad, ir a misa o al templo los domingos, o cumplir con rituales externos. Nacer de Nuevo significa un cambio radical de naturaleza: salir de la naturaleza caída en la que TODO el mundo vive hasta que son renacidos a través del Espíritu Santo, no a través de agua ni de doctrinas inventadas por el hombre caído.
Juan 3:3, 5 — "Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios... El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios."
Nacer de nuevo significa llenarte del Espíritu Santo tanto que se vuelva posible recibir revelación directa de Dios en vida. Así como Adán y Eva tuvieron comunicación directa con Dios, eso es lo mismo que Él ha estado esperando para todos: que recordemos la naturaleza con la que fuimos creados y el para que, algo que solamente te puede mostrar Dios, quién eres en Dios y a que viniste a este mundo.
Apocalipsis 22:3 : Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.
La transformación espiritual y la Santidad
Para algo se nos pide nacer de nuevo. ¿O es que creen que Dios va a preparar el paraíso después de la muerte para alguien que se va con la naturaleza caída y nunca se permitió ni siquiera soltar su soberbia para vivir la transformación de naturaleza?
La santidad del alma significa regresar al estado del Edén antes de la caída, donde sigues en el mundo pero ya no eres del mundo, no porque te lo hayas propuesto como algo mental o moral, sino porque el Espíritu de Cristo ha nacido a través de tu alma. Eso te hace naturalmente repeler las mismas cosas que a Dios no le gustan. La naturaleza caída no se confronta a nivel mental, sino a nivel espiritual, porque la caída vino de la desconexión con el Espíritu que te da la conexión directa con el Creador.
No vivimos pecando porque queramos hacerlo en un capricho superficial, sino porque la naturaleza con la que nacemos en este mundo caído es la de la vieja estirpe, desconectada de la fuente de Dios.
Romanos 5:12 — "Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron."
"¿No se supone que Cristo vino a pagar por mis pecados y ya soy salvo?"
Vino Cristo para que fuera posible la redención del alma y el perdón de pecados, vino a abrir la puerta para esta posibilidad, para abogar por nuestra alma mientras vivamos terrenalmente, Cristo sigue vivo aunque no lo puedas ver con los ojos físicos, y es capaz de abogar por todas las almas, no significa que vino para que las personas sigan cegadas en vida y no lo busquen. El que no busca no encuentra nada, el que no se arrepiente y admite que está enfermo no obtiene doctor, el que cree que no necesita abogado por su alma simplemente no lo obtiene. No basta solamente con "creer" mentalmente en Dios, sino con permitirse transformar y ser lleno del Espíritu Santo y pasar por la cruz personal de muerte de la naturaleza corrompida para pasar a la naturaleza de Dios. 1 John 5:12- El que tiene al Hijo tiene la vida, y el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.
A Dios no le interesa si uno peca más que el otro, lo que le importa es que todos se arrepientan y vuelvan a la vida del Espíritu para dejar de ser como muertos en vida. Porque Sin el sellos del Espíritu Santo en vida no hay vida eterna. La Vida eterna no la tiene una institución, ni un sacerdote, ni un pastor, la tiene directamente Dios sobre tu alma. NADIE terrenalmente te puede dar el pase directo al cielo, solamente el Cordero de Dios.
Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:19
Naomi V.B.
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