El Bautizo de fuego del Espíritu Santo y el Segundo Nacimiento
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Juan 3:3
El bautizo de Fuego del Espíritu Santo es algo que todos los seres humanos deberíamos de estar orando porque Dios nos lo entregara, ya que es el segundo nacimiento del Ser y lo que le permite al alma experimentar el Reino de Dios en vida y, ya que se vaya de la vida física la vida eterna, representa la Santidad del alma.
Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. Juan 3:5-6
Hoy en día hay una gran confusión que se ha empleado a través de la religión en la cual te venden al Espíritu Santo como hubiera una activación mágica por el bautismo con agua, lo cual es una gran error, porque mantiene en una comodidad extrema a las personas haciéndoles creer que ya llegaron a la meta cuando en realidad siguen creyendo desde la mente algo que a muchos no se les ha otorgado en gracia. Ninguna institución y ninguna persona tienen un pasaje al cielo, eso solamente lo tiene Dios y él decide a quién entregárselo en vida, es para esto la importancia de empezar a cultivar una relación intima con Dios y comenzar a purificar el corazón de todos los malos pensamientos y pecados a través de la oración. Juan el Bautista bautizaba con agua porque esto significa el arrepentimiento de las personas de dejar la vida de la carne y comenzar a seguir las enseñanzas de Dios, sin embargo esto no quiere decir que el bautismo de fuego ocurra en automático, es un proceso y una relación que se tiene que alimentar con Dios.
Aquí mismo explica Pablo la diferencia de los bautizos:
les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Hechos 19:2
Y de nuevo se habla de personas que ya creían en Dios, sin embargo el Espíritu Santo no moraba en ellos. Muchos hoy en día creen con su mente, pero su corazón no está puesto en Cristo porque esto es un proceso de intimidad con Dios y de sinceridad.
Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo. Hechos 8:14-16
Hoy en día muchas personas leen escrituras, oran, enseñan, etc. Y el espíritu Santo no ha descendido sobre ellos. Porque recordemos que la salvación es por gracia, no por obras, y uno de los errores más comunes es creer que ya se llegó a la meta cuando apenas estás comenzando. Con base en esto se desarrolla el espíritu del fariseo y esto lo único que hace es aumentar la soberbia del ser humano cuando Dios pide humildad.
Jesús mismo lo dijo: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Más el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que este descendió a su casa justificada antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido. Lucas 18:10-14
El Espíritu Santo te comienza a guiar desde que sientes una necesidad de acercamiento genuino hacía Dios, más esto no significa que ya mora dentro de ti, hay una gran distinción que debemos de hacer, te puede comenzar a guiar pero aquí la persona aún esta luchando con la carne, con hacer las cosas por esfuerzo, por tener disciplina, etc. y cuándo realmente ocurre la conversión de que el Espíritu desciende dentro del corazón y se queda postrado ahí, es dónde comienza la transformación de la naturaleza del Ser humano, este es el único bautismo válido para Dios, porque va más allá de ser una persona "moralmente buena", es una transformación de naturaleza, mientras esto no se viva el Ser tiene la responsabilidad de cosechar la intimidad con Dios, la oración, el ayuno, la lectura de la palabra y cultivar la humildad.
Señales de que el Espíritu Santo ya descendió en ti:
La noche oscura del Espíritu, se siente como una falta de sentido ante la vida y un arrepentimiento extremo de pecado, es pasar por la cruz a nivel espiritual, lo cual sobre paso dolor terrenales, es la propia crucifixión del ego humano.
Revelaciones directamente de Dios que son comprobables a la palabra, incluso si nunca has leído la biblia. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía. Apocalipsis 19:9
Cambio de naturaleza radical en el ser humano, la lucha por dejar de hacer cosas que le desagradan a Dios ya no se hace desde el esfuerzo mental, sino que tu ser empieza a repeler lo que es desagradable para Dios. Ej. Adicciones, Lujuria, Rencor,etc.
Amor y perdón genuino hacía el prójimo, incluso cuando te han hecho daño, tu corazón no puede guardar rencor.
Tu conocimiento de las escrituras no viene de la mente sino del mismo espíritu de Cristo que te entrega sabiduría.
Experimentación del desposorio espiritual con Dios. Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos. Apocalipsis 19:7-8
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Hebreos 4:12
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